1999 UN NUEVO PASO
 

La Universidad daba un segundo paso. Un nuevo grupo de alumnos ingresaba a la sede de Barroso 6. La vida estudiantil era pobre: pocos alumnos, poca tradición, espacios pequeños. Sin embargo, esta misma realidad tenía enormes ventajas. Alumnos, profesores y funcionarios se conocían ‘por el nombre’. Los estudiantes bromeaban señalando que era la única universidad con atención verdaderamente personalizada.

Una característica de la acción de la Pastoral en la UAH durante todos los primeros años, fue llenar muchos espacios que quedaban vacíos, propio de una institución en plena estructuración. Por ejemplo, no existían aún los centros de alumnos, ni otros grupos de estudiantes organizados al interior de la Universidad. Algunos aceptaron la invitación a unirse al trabajo de construcción de viviendas básicas, en el proyecto “Mediaguas para el 2000” que comenzaba a sonar fuerte por esos años. Había acercamientos a la Pastoral, pero nunca como un grupo fijo.

Se continuó ofreciendo Ejercicios Espirituales tanto para profesores como para alumnos. La eucaristía se seguía celebrando todos los días en lo que ahora es un espacio de estudio de la Biblioteca (entrando a la casa de Barroso 6, inmediatamente a la derecha). Por otro lado, como un modo de introducir a los profesores a la espiritualidad ignaciana propia de la UAH, el P.Ponce se preocupó de realizar talleres de inducción sobre la autobiografía de San Ignacio. Durante el segundo semestre, y por ser año electoral, se invitó a los candidatos a exponer sus “programas éticos”.

Sin embargo, la Pastoral seguía en marcha blanca. Todavía no había claridad en el modo de proceder. ¿Cómo evangelizar en la pluralidad? ¿Cómo preocuparse más y mejor de las personas? ¿Cómo aportar a este nuevo proyecto ignaciano de educación superior que intenta formar hombres y mujeres al servicio del país?